Clasificación de la piel en tres capas

La piel

La piel, nuestro órgano más grande 


La piel (lat. cutis), con casi dos metros cuadrados de superficie, constituye el órgano más grande y con más nervios del cuerpo humano. Su grosor y su estructura pueden variar bastante de una región a otra del cuerpo. Todo el organismo depende de que la piel funcione correctamente como órgano. Sus funciones, tales como la regulación del calor, la barrera contra las infecciones o la protección frente a la deshidratación, son indispensables para los humanos. Además, la piel como medio de percepción y comunicación sensorial desempeña importantes funciones interpersonales.

Estructura y capas de la piel

Nuestra piel es un tejido con una estructura compleja. Consta de tres capas, unidas entre sí:

  • Epidermis
  • Dermis
  • Hipodermis


Las glándulas sebáceas, los pelos y las uñas representan formas especiales de células cutáneas.

Clasificación de la piel en tres capas


Epidermis: protección y órgano inmune

La epidermis en especial (en muchos lugares solo tiene 0,1 milímetros de espesor) protege el organismo de las influencias mecánicas, físicas o químicas e impide la entrada de microorganismos. Las células de la epidermis se renuevan permanentemente desde la capa celular más inferior. Al final de su ciclo vital, éstas se desprenden de la superficie cutánea como células escamosas. Las glándulas sebáceas y sudoríparas proporcionan constantemente a la epidermis una emulsión de agua y grasa para mantener su elasticidad. Esta película de la epidermis, que contiene sustancias ácidas, protege también contra las bacterias y los hongos.


Dermis: red y sistema de transporte
Bajo la fina epidermis encontramos la capa más gruesa de la dermis, que es muy flexible. Su elevada elasticidad y resistencia al desgarro se deben a una red de fibras de colágeno y elastina que recorre la dermis en todas direcciones. Integrado en ella se encuentra un entramado ampliamente ramificado de sangre y vasos linfáticos. Su circulación sirve para regular el calor y desempeña un importante rol como espejo de nuestras sensaciones (rubor, palidez). Además, la dermis contiene miles de fibras nerviosas, que permiten percibir el tacto, la presión, el dolor, la temperatura o incluso el prurito.


Hipodermis: capa almacenadora de grasa
La hipodermis está formada sobre todo por tejido adiposo, que protege del frío y acumula energía, y además sirve de amortiguamiento. Las células de grasa están integradas en una red de tejido conjuntivo mullido, atravesada por cordones nerviosos más grandes y una segunda red de vasos sanguíneos. Hasta esta capa de la piel profunda llegan las raíces de los pelos y las glándulas sebáceas y sudoríparas, que producen la película protectora de la capa cutánea exterior.